Si alguna vez terminaste un tratamiento de fisioterapia y te quedaste con la duda de «¿y ahora qué hago?», este artículo es para ti. Te explico qué es el ejercicio terapéutico, cómo saber si lo necesitas y por qué es la pieza que casi siempre falta entre el alta médica y volver a moverte con confianza. ¿Por qué esto importa? El error más común no es no hacer ejercicio. Es dejar de tratar tu cuerpo justo cuando más criterio necesita. La fisioterapia resuelve el dolor y restaura la función básica, pero no siempre reconstruye la fuerza, la movilidad y la confianza que tenías antes de la lesión o antes de que tu cuerpo empezara a darte señales. El ejercicio terapéutico ocupa exactamente ese espacio: no es rehabilitación pasiva ni es entrenamiento genérico de gimnasio. Es movimiento con criterio clínico, diseñado para que tu cuerpo progrese sin volver a lesionarte por hacer demasiado, demasiado pronto, o por hacer lo que no te corresponde a ti. Cómo sé si necesito esto Hay señales que suelen repetirse en personas activas de cuarenta, cincuenta o sesenta años que están en un punto de inflexión con su salud. Si te reconoces en alguna, probablemente ya lo sabes por dentro, aunque no lo hayas puesto en palabras: No es debilidad ni exageración. Es la señal de que necesitas continuidad, no otro programa suelto. Mi enfoque Trabajo el ejercicio terapéutico desde la misma mirada clínica con la que trabajo la fisioterapia, no como un servicio aparte. Antes de proponerte ningún ejercicio, evalúo cómo te mueves de verdad, no cómo deberías moverte en teoría. A partir de ahí diseño una progresión documentada, adaptada a tu historial y a tu momento, usando metodología TACFIT: trabajo funcional con peso corporal, kettlebells y clubbells, sin máquinas ni impacto innecesario. En grupos reducidos y con perfiles compatibles, no en clases masificadas donde nadie corrige nada. La diferencia no es el material que uso. Es que el mismo profesional que te valora es el que te acompaña sesión a sesión, y sabe exactamente de dónde vienes. Próximo paso Si te reconoces en alguna de las señales de arriba, no necesitas resolverlo solo ni adivinar qué ejercicio es seguro para ti. El primer paso es una valoración de movimiento donde miramos juntos en qué punto estás y qué necesita tu cuerpo ahora, no en general. Escríbeme por WhatsApp o pásate por la consulta en Sant Cugat del Vallès y lo hablamos sin compromiso. Prefiero que me cuentes tu caso antes de que decidas nada: así sabemos los dos, con criterio, si esto encaja contigo. — Pablo Alonso, fisioterapeuta colegiado (nº 13271) e instructor certificado TACFIT